La entrevista de trabajo

La entrevista de trabajo
 
Su finalidad es... 
 
  • Constatar y ampliar la información que has señalado en el currículo.
  • Proporcionar al seleccionador información sobre tu personalidad y motivaciones.
  • Determinar tu adecuación al puesto de trabajo ofertado y a la empresa en general.
  • Informarte sobre las condiciones de trabajo que regirán la relación en el caso de que se produzca la elección.
 
 
Los diferentes tipos de entrevistas son: 
 
Según la estructura 
 
Directa o directiva: se trata de responder a unas preguntas predeterminadas en un formulario. Evita todo tipo de espontaneidad.
 
Libre o no directiva: el entrevistador dirige la conversación, pero sin seguir ningún tipo de formulario. Se hacen preguntas muy generales y con las respuestas se pretende deducir las características personales del entrevistado.
 
Mixta: es una combinación de las dos anteriores. La conversación se desarrolla según un esquema preestablecido que contempla determinados puntos a tratar. El entrevistador los introduce y el candidato habla libremente. Es la modalidad más utilizada.
Según el número de participantes 
 
Individual: Un o varios seleccionadores pero sólo un candidato.
 
De Grupo: la entrevista se efectúa simultáneamente a los candidatos que se presenten a ocupar un determinado puesto. El seleccionador propone un tema y deja que los aspirantes discutan entre sí.
 
Hay que destacar que los conocimientos sobre el tema importan poco; se trata de poner a prueba la personalidad de los candidatos. Hay ocasiones en que, incluso, el seleccionador abandona la habitación. En ese momento no hay que descuidarse, ya que es seguro que está observando de alguna manera.
 
Los aspectos que más se valoran son:
 
Mantener una actitud positiva y no polemizar.
 
Hablar claro y conciso, dando sensación de normalidad y confianza.
 
No adoptar una actitud pasiva o negativa. Es conveniente sostener, de vez en cuando, otros puntos de vista.
 
Si es posible, ejercer de moderador, favoreciendo los intercambios entre los otros aspirantes y ayudando a superar las tensiones que puedan surgir entre ellos.
 
Cómo desenvolverse en la entrevista 
 
Debes prepararte antes la entrevista... 
 
Busca información de la empresa, del sector o del puesto, para dar apariencia de seriedad, competencia e interés por el puesto, mencionando durante la entrevista de datos relacionados con las características de la empresa, el sector económico al que pertenece, y el puesto de trabajo por el que optas. 
 
Acude al encuentro con una copia del currículo y con los documentos que acrediten los puntos detallados en él. Una gran parte de la entrevista va a girar en torno a lo que escribiste en aquél, por lo que hay que conocerlo con detenimiento. 
 
Preparar una serie de respuestas que sean lógicas y convincentes y, sobre todo, es necesario no contradecirse nunca. 
 
Algunos ejemplos podrían ser los siguientes:
 
  • Entrevistador: ¿No es Vd. demasiado joven para este puesto?
  • Candidato: Puede que parezca que soy muy joven para el puesto, pero terminé muy pronto los estudios y soy una persona muy responsable y que aprende muy rápidamente.
  • Entrevistador: ¿Cuáles son sus cualidades principales?
  • Candidato: Creo que mis cualidades más destacables son; sentido de la responsabilidad, deseo de formación, gran capacidad de trabajo y facilidad para integrarme en un equipo y colaborar totalmente.
  • El entrevistador, provisionalmente, pedirá que se enumeren las cualidades negativas, por lo que hay que preparar una respuesta que no incida negativamente: me molesta que me llamen la atención sin tener razón, hay veces que me obsesiono con el trabajo, soy demasiado perfeccionista... 
 
La mejor táctica a seguir es la de dar sensación de persona normal, no destacando demasiado sobre la media, contestar de forma tranquila y convincente, sin entrar en controversias. 
 
No dar una opinión sobre cuestiones religiosas, políticas o éticas. En el caso de que se produzca alguna pregunta relativa a dichas cuestiones lo mejor es eludirlas, contestando educadamente: preferiría no contestar a preguntas personales. 
 
Desarrollo de la entrevista 
 
En cuanto a la apariencia externa, la imagen es muy importante; la primera impresión es fundamental y puede condicionar el desarrollo de la entrevista. Las reglas principales que convienen observar son las siguientes:
No hay que elegir ropa demasiado llamativa; se ha de vestir con discreción y sencillez.
 
Dependiendo de la empresa y del trabajo, los hombres utilizarán tonos oscuros, corbata discreta y zapatos negros o marrones. Si el puesto al que se opte lo permite, se puede vestir ropa menos formal.
 
A las mujeres se le aconseja utilizar ropa sencilla, perfume y maquillaje discretos. Los complementos (pulseras, collares, pendientes) no deben ser demasiado llamativos.
 
Conviene no utilizar insignias políticas o deportivas.
 
Al inicio de la entrevista:
 
  • Acude a ella con puntualidad. No llegues tarde, pero tampoco demasiado pronto, pues darías imagen de ansiedad.
  • Acude solo/a: si se vas acompañado/a, pueden pensarse que es un signo de inseguridad y de falta de confianza en uno/a mismo/a.
  • Saluda al entrevistador estrechándole la mano con firmeza.
Evita actitudes excesivamente, como son:
 
- Iniciar el tuteo sin haber sido invitado a ello.
- Sentarse por iniciativa propia.
- Fumar, salvo que el entrevistador lo haga e invite a hacerlo.
- Aceptar una bebida. Si se hace, no deberá ser alcohólica.
 
Durante la conversación...
 
  • Responde a todas las preguntas, con educación y cortesía, evitando los monosílabos y las expresiones tajantes.
  • No emplees palabras rebuscadas, malsonantes o latiguillos. Tampoco contestes de manera agresiva.
  • No hables mal de ninguna persona ni de la empresa donde has trabajado anteriormente.
  • La postura ha de ser erguida, pero no rígida. Siéntate cómodamente, pero con corrección.
  • Evita tics, como tocarse la cara o el pelo, mover excesivamente los pies, dar golpecitos o cruzarse de brazos. Todo ello da sensación de inseguridad.
  • Mira al entrevistador de frente y a los ojos.
En definitiva, el entrevistador debe llegar a la conclusión de que el entrevistado:
  • Tiene buenas relaciones personales y familiares.
  • Su vida es disciplinada y goza de buena salud.
  • Es ambicioso, pero, en excederse, entusiasta por el trabajo y quiere progresar.
 
Al finalizar la entrevista...
 
  • Debes hacer ver que entiendes cuáles son las necesidades de la empresa y que reúne los requisitos adecuados para el puesto.
  • Infórmate de cuándo procederá la empresa a comunicarte su decisión.
  • La despedida, como el saludo, debe ser correcta, sin entrar en excesivas familiaridades.